viernes, 30 de junio de 2017

Actividad: Todo el Valle de los Volcanes / Orcopampa / Ayo / Mamacocha: Del 29 Junio al 01 Julio



http://mainweb.bksoftperu.com/andaray/


Salida este 29 de JUNIO, con los amigos ANDARAYOS,.... NO te puedes perder este excelente viaje lleno de naturaleza, magia, paisajes y descanso. SOLO SON 19 CUPOS !!! Contaremos con movilidad particular toda la info en: http://mainweb.bksoftperu.com/andaray/

Dakar Bike Mejia 2017







Competencia Internacional MTB tipo XCM que atraviesan el corazon de las lomas de Mejia y Mollendo con los mas exigentes y hermosos senderos, atravesando la reserva nacional de las lagunas de Mejia, coincidiendo con el "Festival de la Pärihuana", fiesta que se celebra en esta ciudad por el avistamiento de esta ave nacional.

Gran Vuelta a los Pueblitos 2017: "El Reto es llegar"





El año pasado participaron mas de 350 ciclistas este año se espera superar esa cifra. Se contará con camionetas de apoyo,  ambulancia que acompañe todo el camino y se dará medallas finisher así como regalos de los auspiciadores. Más información aquí.

miércoles, 21 de junio de 2017

Cinema Pedal en La Cletería: 24 de junio




 
Freddy tiene once años y le encanta montar en bici. Su padre es el carnicero de un pequeño pueblo, cuya apacible vida se ve perturbada por la apertura del primer supermercado, en 1975. El gerente de este nuevo establecimiento organiza una carrera ciclista para promocionar su negocio con un suculento premio: conocer al mítico Eddy Merckx. Al incumplir la prohibición paterna de participar, el niño se adentra en una etapa que cambiará no sólo su existencia sino la de toda la comunidad. (FILMAFFINITY)

Sábado 24 de junio / 06:45 pm.
La Cleteria - Bike Cafe & Tea House
San Juan de Dios 206 Interior 21-22 Arequipa 

Concierto de Órgano en la Catedral de Arequipa: 22 de junio



https://www.facebook.com/Museo-de-la-Catedral-de-Arequipa-371258622890022/




martes, 20 de junio de 2017

Alcanzaron la cuenta del año y los solsticios y equinoccios


COMENTARIOS REALES DE LOS INCAS
LIBRO SEGUNDO
CAPÍTULO XXII

Inca Garcilaso de la Vega
Biblioteca Juvenil Arequipa
Gobierno Regional de Arequipa
Arequipa, Perú - 2009
 
Mas con toda su rusticidad, alcanzaron los Incas que el movimiento del Sol se acababa en un año, al cual llamaron huata: es nombre y quiere decir año, y la misma dicción,  sin mudar pronunciación ni  acento,  en otra  significación es verbo  y  significa  atar. La  gente  común  contaba  los  años  por  las  cosechas. Alcanzaron también los solsticios del verano y del invierno, los cuales dejaron escritos con señales grandes y notorias, que fueron ocho torres que labraron al oriente y otras ocho al poniente de la ciudad del Cozco, puestas de cuatro en cuatro, dos pequeñas de a tres estados poco más o menos de alto en medio de otras dos grandes: las pequeñas estaban diez y ocho o veinte pies la una de la otra; a los lados, otro tanto espacio, estaban las otras dos torres grandes, que eran mucho mayores que las que en España servían de atalayas, y éstas grandes servían de guardar y dar viso para que descubriesen mejor las torres pequeñas. El espacio que entre las pequeñas había, por donde el Sol pasaba al salir y al ponerse, era el punto de los solsticios; las unas torres del oriente correspondían a las otras del poniente del solsticio vernal o hiemal.

Para verificar el solsticio se ponía un Inca en cierto puesto al salir el Sol y al ponerse, y miraba a ver si salía y se ponía por entre las dos torres pequeñas que estaban al oriente y al poniente. Y con este trabajo se certificaban en la Astrología  de  sus  solsticios.  Pedro  de Cieza,  capítulo  noventa  y  dos,  hace mención de estas torres. El Padre Acosta también trata de ellas,  libro sexto, capítulo  tercero,  aunque  no  les  dan  su  punto. Escribiéronlos  con  letras  tan groseras porque no supieron fijarlos con los días de los meses en que son los solsticios, porque contaron los meses por lunas, como luego diremos, y no por días, y, aunque dieron a cada año doce lunas, como el año solar exceda al año lunar común en once días, no sabiendo ajustar el un año con el otro,  tenían cuenta  con  el movimiento  del Sol  por  los  solsticios,  para  ajustar  el  año y contarlo, y no con las  lunas. Y de esta manera dividían el un año del otro rigiéndose para sus sembrados por el año solar, y no por el lunar. Y aunque haya quien diga que  ajustaban el  año solar  con el  año lunar,  le engañaron en la relación, porque, si supieran ajustarlos, fijaran los solsticios en los días de los meses que  son y no tuvieran necesidad de hacer  torres por mojoneras para mirarlos y ajustarlos por ellas con tanto trabajo y cuidado como cada día tenían, mirando el salir del Sol y el ponerse por derecho de las torres; las cuales dejé en pie el año de 1560, y si después acá no las han derribado, se podría verificar por ellas el lugar de donde miraban los Incas los solsticios, a ver si era de una torre que estaba en la casa del Sol y de otro lugar, que yo no lo pongo por no estar certificado de él.

También alcanzaron los equinoccios y los solemnizaron muy mucho. En el de  marzo  segaban  los  maizales  del  Cozco  con  gran  fiesta  y  regocijo, particularmente el andén de Collcampata, que era como jardín del Sol. En el equinoccio de septiembre hacían una de las cuatro fiestas principales del Sol, que  llamaban  Citua  Raymi,  (r sencilla):  quiere  decir  fiesta  principal. Celebrábase  como  en  su  lugar  diremos. Para  verificar  el  equinoccio  tenían columnas de piedra riquísimamente labradas, puestas en los patios o plazas que había ante los templos del Sol. Los sacerdotes, cuando sentían que el equinoccio estaba cerca, tenían cuidado de mirar cada día la sombra que la columna hacia. Tenían las columnas puestas en el centro de un cerco redondo muy grande, que tomaba todo el ancho de la plaza o del patio; por medio del cerco echaban por hilo, de oriente a poniente, una raya, que por larga experiencia sabían dónde había de poner el un punto y el otro. Por la sombra que la columna hacia sobre la raya veían que el equinoccio se iba acercando; y cuando la sombra tomaba la raya de medio a medio desde que salía el Sol hasta que se ponía y que a medio día bañaba la luz del Sol toda la columna en derredor, sin hacer sombra a parte alguna,  decían  que  aquel  día  era  el  equinoccial.  Entonces  adornaban  las columnas con todas  las  flores y yerbas olorosas que podían haber, y ponían sobre ellas la silla del Sol, y decían que aquel día se asentaba el Sol con toda su luz,  de  lleno  en  lleno,  sobre  aquellas  columnas.  Por  lo  cual  en  particular adoraban al Sol aquel día con mayores ostentaciones de fiesta y regocijo, y le hacían grandes presentes de oro y plata y piedras preciosas y otras cosas de estima.

Y es de notar que los Reyes Incas y sus amautas, que eran los filósofos, así como iban ganando las provincias, así iban experimentando que, cuanto más se acercaban  a  la  línea  equinoccial,  tanto menos  sombra  hacía  la  columna  al mediodía, por lo cual fueron estimando más y más las columnas que estaban más cerca de la ciudad de Quitu; y sobre todas  las otras estimaron las que pusieron en la misma ciudad y en su paraje, hasta la costa de la mar, donde, por estar el Sol a plomo (como dicen los albañiles), no había señal de sombra alguna a mediodía. Por esta razón las tuvieron en mayor veneración, porque decían que aquéllas eran asiento más agradable para el Sol, porque en ellas se asentaba derechamente y en las otras de lado. Estas simplezas y otras semejantes dijeron aquellas gentes en su Astrología, porque no pasaron con la imaginación más adelante de lo que veían materialmente con los ojos. Las columnas de Quitu y de toda  aquella  región  derribó  el  gobernador  Sebastián  de  Belalcázar  muy acertadamente y las hizo pedazos, porque idolatraban los indios en ellas. Las demás  que  por  todo  el  reino  había  fueron  derribando  los  demás  capitanes españoles como las fueron hallando.

MÁS INFORMACIÓN




La Embajada de Perú en la República Checa inaugura una exposición de láminas sobre el Perú Incaico





Autorretrato de Felipe Guamán Poma de Ayala 


http://www.radio.cz
Por: Julia Rios
13-06-2017

La embajadora de Perú Liliana Torres-Muga ha inaugurado una exposición que alberga 32 láminas sobre el Imperio Inca. La colección forma parte de la obra del peruano indígena Felipe Guamán Poma de Ayala y podrá visitarse en la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina de Praga durante los próximos 30 días.

El cronista Guamán Poma de Ayala nació en el siglo XVI en Ayacucho, Perú, en el seno de una familia indígena. A muy temprana edad abandonó su hogar para visitar el Imperio Inca durante más de 30 años. El fruto de esta aventura fue una extensa obra de más de 1.200 páginas y 380 dibujos sobre diferentes aspectos de la sociedad inca y del colonialismo español en su territorio.

La colección recoge una muestra de toda la obra, resumida en 32 láminas de gran tamaño. La Embajadora de Perú en la República Checa, Liliana Torres-Muga, presentó las ventajas de exponer estos dibujos en la Facultad de Filosofía de la Universidad Carolina, la casa de la cultura universal.

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